Factores determinantes

Factores determinantes del crecimiento saludable

Existen cuatro elementos fundamentales en el entorno familiar que determinan el crecimiento de los niños: afecto, control, comunicación y madurez.

En todas las familias se presupone que existe un grado de afecto. Es cierto que existen casos extremos donde se pueden dar situaciones disfuncionales. En su vertiente más positiva, el afecto en la familia no sólo hay afecto sino que se puede demostrar libre y explícitamente. El afecto en el vínculo familiar normalmente viene reflejado por la implicación emocional manifestada por los padres respecto a la crianza de sus hijos.

El grado de control sobre el comportamiento de los hijos fluctúa entre la excesiva permisividad, el comportamiento autocrático y restrictivo, y la arbitrariedad, es decir, cuando no existe ninguna explicación ni interacción verbal en los criterios de los padres para con sus hijos.

La dimensión comunicativa hace referencia a esas situaciones en las cuales las normas, criterios y situaciones del ámbito familiar son explicadas, razonadas y, a menudo, acordadas. En su vertiente más positiva, es habitual encontrar la conversación, el debate y la expresión de sentimientos, emociones y necesidades entre los miembros de la familia.

Por último, encontramos el grado de madurez que cada familia exige a sus hijos, que no sólo se refleja en si este es alto o bajo. También debe tenerse en cuenta si es ajustado a su edad y si ayuda al niño a avanzar hacia la autonomía o si por el contrario lo mantiene anclado en la dependencia emocional.

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